lunes, 19 de julio de 2010

ASTROBOY


ASTROBOY (Atom, según los japoneses) tiene el mérito de ser considerado el primer animé (serie de animación japonesa) de la historia.
Fue creado por el célebre Ozamu Tezuka y empezó como un comic (manga), cuyo primer número fue publicado en la revista Shoren en 1952.
La historia se centra en el Doctor Tenma, un científico del Instituto de Ciencias del Japón. que está muy atormentado por la muerte de su único hijo, el cual falleció en un accidente de tránsito.
Tenma decide crear un robot a imagen y semejanza de su hijo, aportándole sentimientos humanos, vista de rayos-X, super-oído, una inteligencia artificial notable, cohetes en sus botas y brazos, y dos potentes armas instaladas en su trasero...
La historieta fue muy popular y unos cuantos años después, en 1963, Fuji TV lanzó al aire la primera y más recordada temporda del animé. Los primeros episodios eran en blanco y negro, duraban 20 minutos y estaban dirigidos por el propio Tezuka.


La serie se convirtió en un gran éxito internacional, aunque algunos episodios fueron rechazados en Occidente por su contenido: en uno de ellos se trataba el tema de la vivisección (inaceptable para el público infantil), otro trataba de un soltero que tenía decorada su habitación con fotos de desnudos femeninos, en otro un grupo ocultó un mensaje en los globos oculares de una imagen de Jesús en la cruz, los cuales deberían ser extraidos para obtener el referido mensaje (en Japón, por su mayoría budista, no representó ningun problema). También hay un capítulo donde Astroboy viaja en el tiempo para proteger a unos aldeanos japoneses que están a punto de ser atacados por la fuerza aerea norteamericana.
Durante toda la saga de Astroboy, surge una problemática interesante: Tezuka plantea constantemente su preocupación sobre la interacción entre las máquinas y las personas y las implicaciones que éstas podrían tener en el futuro de la humanidad.
Los capítulos de Astroboy desarrollan ideas y conceptos muy cercanos a los del escritor Isaac Asimov, estableciendo leyes y reglas éticas de sentido común que rigen la co-existencia entre robots y humanos. Cabe resaltar que los robots creados por Tezuka tienen un libre albedrío intelectual y moral del que no disponen los personajes de Asmov.


Esta primera temporada terminó en 1966, dejando un total de 193 antológicos episodios y marcando el inicio de la prolífica producción de series de animación en Japón (los ojos ovalados de Astroboy se convirtieron en un sello de fábrica de todas las producciones que vinieron después).
Hubo algunos intentos de resucitar al personaje en nuevas series de animación (en 1980 y en 2003, ambas en colores) pero no alcanzaron el éxito ni la calidad de los capítulos fundacionales.
En 2009, se estrenó un film de animación basado en Astroboy realizado con las modernas técnicas de animación (pero sin perder el encanto artesanal del original), con las voces de prestigiosos actores como Nicolas Cage, Donald Sutherland y Charlize Theron. La voz del niño-robot fue interpretada por Freedie Highmore (el niño-estrella de "Charlie y la fábrica de chocolate").
El director es David Bowers, cuya primera película es la recordada "Flushed Away".


Tuve la oportunidad de ver la película ayer y quedé fascinado. Es obvio que no tiene el nivel (estético ni argumental) de las mejores producciones de Pixar, pero aún así es un film interesante, divertido y altamente recomendable (sobre todo para todos aquellos que ya rondamos los 30 años y tuvimos el privilegio de ver los viejos capítulos de la serie cuando éramos niños).
Es inevitable hacer comparaciones entre este film y las leyes sobre robótica creadas por Asimov (la regla principal, donde explican que los robots no pueden atacar a los seres humanos, es pronunciada dos o tres veces). También son muy claras las comparaciones con Wall-e (el mundo está contaminado y se ha creado una ciudad flotante, llamada Metro City, donde los humanos viven despreocupadamente y todo el trabajo lo hacen los robots).
La comparación más inevitable es con el film de Steven Spielberg, "Inteligencia Artificial". En ambos films hay un científico brillante que queda trastornado por la muerte de su hijo y decide utilizar una muestra de ADN para crear un robot. En ambos films, el niño-robot sufre el rechazo de sus padres, que no lo reconocen como a un ser humano, y debe refugiarse entre los marginales (el robot prófugo de Jude Law en "Inteligencia Artificial" y los niños huérfanos que viven en la Superficie en "Astroboy"). Inclusive tenemos un punto en común más que obvio cuando los niños-robot de ambas películas se ven atrapados en un espectáculo morboso y sangriento donde los humanos disfrutan el aniquilamiento de robots (esa especie de circo romano que en "Inteligencia Artificial" se llamó la Feria de la Carne y que ahora es recreado como un divertimento donde Astroboy debe enfrentarse a diversas maquinarias, como una especie de Gladiador robótico).
Otra cosa más sobre el nuevo Astroboy: podemos encontrar un trasfondo político en el personaje del presidente militarista Stone (un líder populista y fascista) que quiere atrapar a Astroboy para extraerle el Núcleo Azul que le da la vida y así poder crear un robot guerrero que le permita impresionar a los votantes.
¿Qué más puedo decir? Disfruté mucho esta película y la volvería a ver unas cuantas veces más.
Acabo de enterarme que David Bowers ha anunciado una continuación ("Astroboy vs. the junkyard pirates"). Habrá que esperar...


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