domingo, 18 de julio de 2010

REPO MEN


Por Gustavo Di Virgilio
Si bien puede llegar a ser considerada por algunos una fantochada engañosa, Repo Men, más allá de no ser una excelente película, es una de esas obras tan borders, que uno no sabe bien cómo reaccionar a las situaciones que se nos presentan en pantalla.
Creo que lo primero y muy importante es decir cuidado con quién ven esta película. Se nos vende la peli como un thriller de ciencia ficción sobre una unión que se encarga de vender órganos artificiales. Cuando no se pueden pagar más las cuotas, los Repo se encargan de confiscar los órganos. Cuando uno de ellos es implantado comienzan a cazarlo. La peli, hasta ahí, puede parecer un film más sobre una persecución y una toma de conciencia de uno de sus personajes. Y si bien esto es verdad, todo lo que hay alrededor de la película es sorprendentemente desfachatado. Y el término desfachatado usado como atrevido, desestructuralizante y, por fin, a favor de contar algo ya muchas veces visto con otro tono.
Si esta película fuera hecha por Spielberg, sin duda nos encontraríamos con una excelente película, cuya finalidad más importante es el mensaje en medio de un thriller que nos saca el hipo (recordemos una peli muy familiar con esta, Minority Report).


Pero Repo Men se nutre de todo el género y todo el antigénero, desde Minority, aludiendo y homenajeando descaradamente a Matrix y robando directamente a la increíble Old Boy.
Ahora, podrán preguntar qué tiene de especial esta película para que escriba estas líneas. Y más arriba puse una palabra justa: el tono. Lo jocoso del armado de la película, hace que nos demos cuenta que estamos viendo ficción, que lo tomemos como divertimento, que cambiemos la pose recta por una más relajada. Y sí, las imágenes son grotescas, terribles por momentos (es una película gore, hablando sin eufemismos), en donde la sangre chorrea por litros, y cada uso de esta nos hace dar cuenta que, dentro de todo lo que se nos está mostrando como divertimento, hay algo muy real y muy posible en la película.
La libertad del director está en todo, en las excelentes escenas de acción cuerpo a cuerpo, en el humor de los personajes, en cómo se tratan y, por sobre todas las cosas, en los códigos. No los códigos que maneja, que son varios y de género, pasando de la acción a la comedia y del thriller a la ciencia ficción, sino de los dos códigos más importantes de todos: la amistad y el amor.
Y son estos dos los pilares sobre los cuales la película nos deja con la boca abierta. La historia de la amistad de Jude Law y Forest Whitaker es increíble, es más una historia de amor entre dos amigos casi, pero la verdadera historia de amor es entre Law y Alice Braga, una implantada con órganos caducos que vive en la clandestinidad.


Si bien no quiero arruinar la trama y las sorpresas que depara, la escena de amor del final de la película entre ambos, es una de las más hermosas, duras, controversiales y shockeantes que el cine haya dado jamás.
Y la verdad es que es remarcable que un estudio mayor como la Universal haya haceptado producir esta película, porque la apuesta no es grande, es inmensa. Pensar una película mainstream, desde el foco que está tomada esta adaptación del libro "El Mambo de la Reposeción", es realmente encomiable.
Hay mucho para felicitar de Repo Men y casi nada que objetar, porque la mezcla de géneros y a lo que apunta seriamente detrás de las risas, los litros de sangre y las tripas mecánicas, es de lo mejor que se vio en Hollywood en los últimos años.
Pero por supuesto, la mayoría va a odiar esta película.
Yo diría que esperemos unos años para verla convertida en un pequeño objeto de culto.


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