lunes, 1 de junio de 2009

Houellebecq


La New Age respondía a un sufrimiento real provocado por una dislocación psicológica, ontológica y social. Más allá de la repugnante mezcla de ecología fundamental, atracción por las ideas tradicionales y lo "sagrado" que había heredado de su filiación con el movimiento hippie y las ideas de Esalen, la New Age manifestaba una voluntad real de ruptura con el siglo XX, con su inmoralidad, su individualismo, sus aspectos libertarios y antisociales: expresaba con una conciencia angustiada que ninguna sociedad es viable sin el eje federador de una religión cualquiera. Constituía, en realidad, una poderosa llamada a cambiar de paradigma.

No hay comentarios: