jueves, 21 de octubre de 2010

WALL STREET Y EL REGRESO DE GORDON GEKKO


Después de unos cuantos años de decepciones e intentos fallidos, Oliver Stone ha regresado con una gran película que tiene la solidez y profundidad de sus mejores films.
"Wall Street II: Money never sleeps" es, tal como su nombre lo indica, una continuación de aquel clásico de 1987 protagonizado por Michael Douglas y Charlie Sheen donde Stone se encargaba de estudiar, indagar y cuestionar el mundo de las finanzas norteamericano. Todos recordamos al cínico personaje encarnado por Douglas (Gordon Gekko) y su memorable discurso donde intentaba demostrar que "la codicia es buena". Al final de este film, Douglas y Sheen son encarcelados.
Ahora, más de veinte años después, Gekko recupera su libertad. La introducción de esta segunda parte está bien resuelta: Gekko sale de prisión y un oficial se encarga de devolverle los objetos personales que tenía cuando fue detenido. Ahí encontramos un teléfono celular totalmente anticuado y otras curiosidades. Al salir, Gekko se detiene frente a una limusina; pero, para su sorpresa, esa limusina no lo está esperando a él sino a un hombre negro con aspecto de rapero. Gekko está solo, sin dinero, y listo para volver a la cumbre.
Cabe resaltar que en este film (como en el original de 1987), Gekko es un personaje secundario. Todo gira en torno a su propia hija (interpretada por la inglesa Carey Mulligan) y su prometido (el hiperactivo Shia La Beouf). La chica odia a su padre y todo lo que él representa, pero no pude evitar enamorarse de un joven ambicioso que trabaja en Wall Street y tiene a Gekko como un modelo a seguir. Un argumento bastante trillado, pero funciona.
En el contexto de la relación discípulo-alumno que empieza a surgir entre Douglas y LaBeouf, y en los intentos del padre por recuperar a su hija, se va entretejiendo la crisis económica de 2008, el derrumbe de los bancos, el anunciado fin del mundo.
Hay aquí un gran guión que logra combinar brillantemente la situación de los personajes y la caída del entorno financiero que los rodea. Hay muy buenos diálogos, escenas muy divertidas (con sarcasmos y ocurrentes alusiones a la película de 1987) y una muy buena banda sonora. Hay tambien grandes actuaciones (Douglas, LaBeouf, Mulligan, y debemos incluir la excelente actuación de Josh Brolin en un papel hecho a su medida, y también el talento de dos grandes del cine: Frank Langhella y Eli Wallach).
También está, debo confesarlo, todo ese tema relacionado con el mundo de las finanzas que nunca terminé de entender. Los números no son mi lado fuerte.
Estuve investigando sobre el tema en la web y descubrí una nota escrita por Marc Garrigasait donde destaca algunas escenas del film y aporta datos que al resto de los espectadores, quizás, se nos escapan:


1) Todos los diálogos de Gordon Gekko son absolutamente excepcionales. También los del CEO de Bear Stearns (LaBeouf) y el CEO de JP Morgan (Brolin). Especialmente cuando le preguntan al CEO de JP Morgan en su despacho (o podríamos pensar que es Goldman Sachs, aunque quien se quedó con Bear Stearns fue JP Morgan), cuál es la cantidad que podría comprarle a él, cual sería “su cantidad”…… después de pensar un poco le contesta: “more…”

2) Muy buena la escena de la visita de inversores chinos a JP Morgan. Los diálogos son buenísimos, los chinos son muy inteligentes y no se dejan engatusar por lo que le intenta colocar el banco de Wall Street.

3) Genial discurso en la Universidad de Gordon Gekko, relatando la crisis subprime y los excesos de endeudamiento de todo el mundo. Genial también cuando Gekko, al ver por la TV a los de JP Morgan, se describe a sí mismo como un tiburón aficionado comparado con ellos.

4) Genial la descripción en su despacho del jefe de Bear Stearns, el que posteriormente se suicida, de cómo ha cambiado el mercado hoy en día. Con unos 70 años, el CEO de este banco de inversión está superado por un mercado muy distinto, cuyo centro de poder va pasando de Wall Street al resto del mundo, especialmente a los mercados emergentes. También se queja que más que nunca ahora las máquinas deciden muchas inversiones. De hecho estadísticamente estos años entre el 50% y el 80% de la contratación bursátil en USA proviene de ordenes lanzadas por programas automáticos. Esto no significa que gestionen mas del 50% del dinero de inversores, son sólo operaciones de trading de muchos grandes bancos. No hay estadísticas pero yo creo que menos del 5% de los clientes invierte su dinero mediante programas informáticos avanzados.

5) Muy acertado también introducir en el film como las nuevas estrellas de Wall Street a las empresas de energía renovables. Continuamente, Gordon Gekko le recuerda al joven broker que “te interesa porque será la próxima burbuja no?”


6) Quizás la mejor escena de la película es la famosa reunión en la Reserva Federal en New York, donde se decide el “bailout”, el salvamento a todos los bancos del sistema. Varios de los CEO de bancos de Wall Street le dicen al Secretario del Tesoro (entonces era Henry Paulson) que han hecho cálculos y el agujero es de unos $600.000 mill. Toma la palabra el que en la vida real sería el jefe de JP Morgan (o Goldman Sachs) insinuando que el Tesoro y la FED deben apoyarlos, y es cuando el responsable del Tesoro, totalmente rojo por la ira, relata: “toda mi vida he defendido los valores de nuestro sistema, del capitalismo, nunca he tomado decisiones en contra nuestro, esto que me pides es comunismo (repartir las perdidas entre todos)…….” Y entonces pide su opinión al personaje clave, una persona mayor, de mas de 70 años y con un cara de viejo zorro, le responde: “si no hacen el salvamento se rompe todo el sistema financiero, se acabó todo, volveremos a la gran depresión de los años 3o; si no hay salvamento (bailout) en 3 días la gente de la calle irá a su cajero automático y no podrá proporcionarle dinero, el fin del mundo”.

Entre los detalles que le disgustaron, Marc Garrigasait destaca:

1) La relación chico de Wall Street con su novia (que tiene un blog ecologista) es bastante floja, aunque sus perfiles son bastante actuales.

2) El personaje de Shia Leboeuf es quizás demasiado joven o inexperto,para participar en tantas operaciones importantes y ser creíble. Yo no le dejaría un peso de mi familia.

3) Quizás encuentro en falta que saliese Lehman Brothers en la película.

En fin, en lo personal, opino que "Wall Street II: el dinero nunca duerme" es una de las mejores películas del 2010, un buen regreso para Oliver Stone y una muy buena oportunidad para disfrutar el talento y el carisma de Michael Douglas. Se rumorea que esta puede ser la última actuación de Douglas (como consecuencia de un cáncer de garganta que está avanzando mortalmente). Afortunadamente, Douglas ha tenido la oportunidad de destacarse una vez más con un gran personaje. Esperemos que no sea su último personaje...


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